Recuperación del alma:
La recuperación del alma es una de las técnicas más antiguas y efectivas que nos ofrece el Chamanismo. En diferentes culturas indígenas se considera una enfermedad el carecer de alma ya que nos debilita provocando enfermedades a nivel físico, mental y espiritual.
El Chamán es el artesano del alma, aquel que trabaja con nuestra esencia vital, el que realiza viajes para buscar respuestas, poder e información de sus guías, maestros y espíritus desde otras realidades invisibles y por tanto es el que recupera el alma de la persona devolviéndola al cuerpo con la finalidad de sanarla.
Extracción:
Consiste en quitar cualquier energía que no pertenezca a los cuerpos físicos/emocionales/energéticos del paciente.
Adivinación:
En la adivinación, el papel del chamán es actuar como mediador entre los espíritus y la persona que necesita información.
Psicopompo:
El chamán no cura solamente a los vivos, sino que en su rol de psicopompo (vocablo de origen griego que significa “guía de almas”) también cura a los muertos al ayudar a las almas a “pasar al otro lado”.
Recuperación del animal de poder:
Cada animal de poder que se manifiesta en el mundo físico es realmente necesario para la vida de ese ser humano. Sus características y condiciones, dones y poderes son los que esa persona necesita para llevar a cabo su transformación de vida.